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domingo, 27 de diciembre de 2015

Legua Navideña de Camarma - Mi Crónica

JGran mañana la pasada este 24 de Diciembre, rodeado de familia y amigos.

En esta ocasión tocaba hacer de liebre de mi compañera de entrenamientos, Naiara, que quería volar sobre el asfalto de Camarma y acabar prácticamente el año de carreras con ese regusto que te deja una prueba corta y rápida como es esta distancia.

Por otro lado David, que se iba a soltar de la mano para mostrar su verdadero potencial, que es mucho y que tendrá que ser moldeado por un especialista porque las patas de su padre son resistentes pero no tan rápidas como para darle la preparación que merece.



Y con todo esto nos poníamos en la línea de salida Naiara, David y un servidor para, tras escuchar el pistoletazo de salida a las 11:30 perder de vista en pocos metros a David y tomar las riendas de un ritmo que se nos iba al principio de las manos hasta posicionarnos en la parte del grupo que más nos convenía. Decir que el ritmo objetivo lo llevábamos en 5:30 y marcábamos el primer kilómetro en 5:08, eso sí, la sensación que desprendía mi compañera era de poderío, y no ese poderío de los metros iniciales, detrás hay trabajo y capacidad de sacrificio y a medida que fueran sucediéndose los kilómetros los íbamos a ir viendo.



El segundo kilómetro caía casi sin querer en 5:22 y el tercer kilómetro que por una pequeña cuesta que aparecía en el camino podía haber penalizado algo lo marcamos en 5:33. Colchón llevábamos y el kilómetro cuatro era un calco del anterior (5:33). Naiara buscaba hacer la carrera progresiva y demandaba más ritmo sacando el quinto kilómetro en 5:28 y en los metros finales casi tuvimos que frenarnos al encontrarnos con un pequeño atasco en la meta de la carrera. El 29:18 resultante daba vivo ejemplo de que habíamos superado el objetivo inicial con creces. 5:24/km de ritmo medio en la prueba y miradas conocedoras de que la preparación física y mental que está llevando mi compañera la ha posicionado en un punto de no retorno que la conduce irremisiblemente al gran objetivo de 2016.


Tras la caótica recogida de la bolsa del corredor nos tomábamos un caldito acompañado de una croqueta cortesía de la organización y vuelta a casa a pensar en la Vallecana con David, que voló en su Legua, 22 minutitos para su estreno en solitario. A 4:06/km, parece que el Club de Atletismo Suances va a tener en sus filas próximamente a una firme promesa. Orgullo de padre.


En cuanto a la carrera o la Organización en sí decir que la recogida del dorsal fué rápida y sencilla, la atención a los acompañantes con chocolate y caldo, muy buena, la animación excelente y el recorrido de la misma bien señalizado. Las carreras de los más pequeños bastante concurridas y muy variadas.
Por poner algún pero, la meta, muy justa y con un parón bastante brusco nada más pasar las alfombrilla de meta que debería de oxigenarse un poco más. La recogida de la bolsa al finalizar se realiza en una calle bastante estrecha y en la que se congrega demasiada gente haciendo esperar en exceso, y por último, la "imposición" de entrega de un kilo de comida "obligatorio" junto a la inscripción.... no sé, la verdad, por mi parte, encantado de colaborar siempre con un banco de alimentos, pero tal vez, la frase imperativa de "colaboración" sobre, y quizá, incluso, con solo solicitar esa ayuda de manera voluntaria se alcanzara un número de kilos mayor que el que hayan podido llegar a recaudar. No obstante no son excusas para no repetir en sucesivas ediciones.