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martes, 12 de noviembre de 2019

Behobia - San Sebastián 2019 - La crónica.

Esta puede que sea la crónica de una de las carreras más épicas y emocionantes que haya llegado a contarte en este Rincón, y ya van unas cuantas, pero es que, cuando juntas amigos, ganas de correr, una carrera que exige una logística especial y un tiempo de perros.... Puede salir cualquier cosa.


La tarde del viernes 8 de noviembre poníamos rumbo a Ficoba, lugar donde recogeriamos el dorsal antes de ir a dejar el equipaje a la habitación. Preferimos hacerlo así para evitar atascos y esperas en la feria del corredor y la carretera y la lluvia que ya caía copiosamente en la zona nos respetaron y permitieron que llegáramos con tiempo de sobra para recoger el dorsal, la bolsa y el billete de Euskotren para el desplazamiento a Behobia el día de la carrera.



Recogido dorsal y habiendo picado en algún stand de la feria nos dispusimos a cenar y descansar para una jornada de turisteo por San Sebastián, la ciudad donde ancla su meta esta mítica carrera y donde teníamos el alojamiento.

El sábado era día de turismo, pintxos, amigos y playa, si, playa pero de largo, por lo que caía a ratos...

En la playa de La Concha con mi staff.
El Mercado.

Un acceso a la playa....
El Palacio de Miramar.
Por la tarde tras la comida tuvimos la oportunidad de juntarnos con la creme de la creme del sur de Madrid y compartir ventisca, un café y buena charla previa a la carrera, despejar dudas y pasar un rato al calor de los amigos.

Iván, Ángela, Mónica, Yolanda, Sergio, César, Isa y un servidor.



Momentos de fotografía nocturna bajo el temporal.

La playa de La Concha.
Tocaba cenar y arroparse rápido en la cama, la previsión era de fuertes vientos, lluvia y granizo en buena parte del recorrido, había que cargar pilas para la que estaba por avecinarse.

                                         La Carrera:

A las 7:20 sonaba el despertador. Me despertaba con tiempo, la salida del cajón de los amigos con los que corría despegaba a las 11:20 de Behobia pero había que llegar hasta allí en transporte público y había que tomarse su tiempo. Tostadas, café, ritual previo en el baño y tras vestirme de corto chubasquero por encima y a cruzar los dedos de no salir volando en la intentona de llegar a la estación del Topo.

A las 9;40 salía mi tren de esta guisa....

Tren desde Amara a Ficoba.

La idea era llegar a Ficoba, el recinto ferial donde se realizaba la entrega de dorsales los días previos, y desde allí coger un autobús lanzadera que nos llevara a la línea de salida, a unos 2,2 kilómetros de la estación de tren.
Una vez cogido el tren que sólo realizó tres paradas intermedias hasta el destino final tardamos en llegar unos 35 minutos y una vez en la calle a pocos metros de la estación cogíamos el autobús que nos llevaba a Behobia ante un atasco que nos retrasaba ligeramente.

En la espera del tren recibía un mensaje de Yolanda, mi compañera principal de carrera, que me decía que habían tenido un problema logístico para coger el tren en Anoeta y que iban con bastante retraso a la línea de salida.... Tocaba salir algún cajón por detrás de lo programado, tranquilidad y buenos alimentos.... Lo importante era llegar. Mientras entraba en contacto telefónico con Iván, pareja de baile de Mónica, que ya estaba en la salida pero que estaba a la espera de la compi, tocaba ser pacientes y esperar la llegada de los compañeros ante una intensa lluvia que arreciaba por momentos.

En la espera tocaba foto con mi compi de maraton 2016.

Los minutos previos a la salida éramos un mar de dudas, nervios y lluvia.... Los compañeros no llegaban, estábamos en el último cajón de la prueba a punto de salir y en el momento justo en que daban el pistoletazo de salida a nuestro nuevo y último cajón aparecían Mónica y César primero y Yolanda y Sergio después para unirse in extremis a la carrera. Besos y abrazos de alivio y casi sin pensarlo poníamos el primer pie en los 20 km que separan Behobia de San Sebastián.

Km 1-5: los primeros minutos típicos de ir situándonos en nuestro sitio en la carrera. Nos separábamos de César y Sergio y continuábamos la aventura Mónica, Yolanda, Iván y yo. adelantando a bastante gente al principio, debido a haber salido un poco más atrás de lo deseado bajo una intensa lluvia que iba amainando en los primeros minutos. Primera cuesta de unos 200 metros por el centro de Irún. Tras unos primeros kilómetros por encima de los 6´/km nos situábamos a un ritmo de 5:38 en el quinto mil de la prueba saludando a las chicas de Reto Dravet.


Km 6-10: En el kilómetro 7 encarábamos la primera subida complicada de la carrera, en Gaintxurizketa, aunque cabe decir que acostumbrados a Madrid las cuestas pasan a un segundo plano aunque mirando de reojo al tiempo que nos sorprendía con una larga tregua durante todo este tramo de kilómetros. Los ritmos variaron entre los 6:38/km del kilómetro 7 y los 5:42 del kilómetro 9. las sensaciones buenas, no se sentía frío, no nos daba apenas el aire. Bajada hasta Lintzirin y coronábamos el kilómetro 10.



Km 11-15: Continuamos bajamos hacia Errenteria hasta darnos en el kilómetro 12 con una nueva subida, la de Capuchinos, coronando el kilómetro 13 en 6:00/km pelaos y con buenas sensaciones hasta que el agua nos vuelve a sorprender. Aparecen de nuevo los temores del temporal achicados por los ánimos del público y "Rambo" contando Charlys .... Llegamos a Pasaia y nos plantamos en el kilómetro 15 comiendo gominolas a un ritmo cómodo de 6:03/km.

Km 16-20: Comenzamos la subida a Miracruz, larga, a la vista interminable, tomamos el ritmo del paso de la banda de batucada apostada en el pie de la subida, se deja oir hasta bien pasada la mitad de la cuesta, no queda nada, podemos con ella, nos turnamos en el esfuerzo, podemos con ella, somos equipo, el esfuerzo de lo que llevamos de carrera se quiere hacer notar, pero el espíritu de equipo puede con todo, con las molestias, con las rodillas, con absolutamente todo.... Y estamos arriba.... Bajada vertiginosa por Ategorrieta y comenzamos a acelerar el paso. Sabemos que no hay más exigencia, solo inercia, es el momento de convertir la carrera en un rodaje largo progresivo y vaciar nuestras piernas, nuestras mentes, abandonarnos a los ánimos y vítores del volcado público que por momentos se hace más numeroso y más ruidoso.

Pisamos Zurriola, huele a meta que mata, a mar, a brisa marina que sacude con ganas, con muchas ganas, pero las nuestras por llegar son mucho mayores. Yolanda pierde los imanes del dorsal, sobre la marcha le cae un imperdible para asegurar su acreditación de finisher de una de las pruebas más emblemáticas del calendario nacional de running, su primera, nuestra primera Behobia.... Las calles se estrechan por el público enfervorecido. Las caras que por la mañana tienen un leve trazo de angustia por cómo se había configurado el inicio de carrera se tornan ahora sonrientes, deslumbrantes... Saludamos a Isa y a Ángela que nos localizan sobre la marcha. Por detrás vienen Mónica e Iván, nos damos la mano, pasamos la meta victoriosos, triunfales....Hoy hemos podido con absolutamente todo, incluso con nosotros mismos.....

 Felicidades!!!!!

Iván, que gran descubrimiento.

Yolanda, no tiene límites.

Coronándonos.

Felicidades compañera.

La satisfacción del deber cumplido.
Un fin de semana de cine, con notas humorísticas, épicas y melodramáticas.... Para escribir un  relato corto.... Quizá, parecido a este tocho, pero bien escrito claro, jajajajajajja.

Gracias a todos los integrantes de un fin de semana absolutamente maravilloso, intenso y cargado de emoción.

La Behobia-San Sebastián, esa que todo runner que se precie debería de correr al menos una vez en la vida, ya está en casa.

domingo, 27 de octubre de 2019

Carrera Nocturna de Toledo 2019 - La Crónica.

El pasado 19 de octubre tuvimos la oportunidad de asistir a la 12ª edición de la famosa Nocturna de Toledo, una prueba de 8 kilómetros aproximadamente que recorre todo el casco histórico de esta ciudad manchega.


El plan era evidente, pasar un día de turisteo por Toledo, visitar su cultura y probar su gastronomía.

Desde el Mirador del Valle.

Postureando lo que se puede y más.

Con Yolanda, Silvia e Isa.

Estas calles nos verían correr en pocas horas.

Parada técnica a comer.






Vista de la catedral de Toledo.




 Un día plagado de fotos, risas cultura y gastronomía que íbamos a coronar a lo grande, corriendo a las 20:30 horas por las calles más emblemáticas de la ciudad junto a otras 4000 personas.

Minutos previos con César y Mónica.

Yolanda, Mónica, César, Isa y Silvia.



La foto de familia con los #MAPOMArunners
Minutos antes del inicio de la carrera Isa y Silvia se marchaban al punto de encuentro que habiamos establecido en el recorrido, más o menos en el kilómetro 6,5 de la prueba y ya sólo quedaba posicionarnos y esperar el pistoletazo de salida.

Nada más darse la salida aparece un invitado anunciado aunque inesperado dado como se había dado el día.... la lluvia. Y de que manera, haciéndonos recordar lo vivido en el Maratón de Madrid de 2015... un aguacero increíble que tornaba la carrera complicada y peligrosa, y el otro factor que hacía más difícil la carrera, la masificación, que ya de por sí se hacía evidente dadas las dimensiones de ciertas calles y los giros, más complicado aún con un suelo de piedra mojado y resbaladizo.

Aún así la prueba la salvamos no sin ciertas dificultades y parones. Uno enorme en la entrada a la plaza de toros, que lejos de ser una entrada majestuosa se terció en un atasco de corredores a la entrada y en medio de la plaza para salir y el posterior tobogán de arena mojada que se mezcló con los adoquines de la salida y que se cobraron varias caídas y otro parón inoportuno en la entrada a uno de sus puentes más emblemáticos que afeaba bastante la carrera y el ritmo de la misma.

Al final pudimos celebrar la consecución de una nueva medalla...

Empapados hasta las pencas pero contentos.

Una nueva experiencia, carrera nocturna y acuática.
Lo mejor del día, sin duda la visita  la ciudad, de la carrera, el ambiente previo.
Lo peor, la masificación de gente, quizá una salida por oleadas, y no sólo dos grupos habría facilitado mucho las cosas a los corredores y a la propia organización.

Muy complicado repetir en esta prueba.

sábado, 29 de junio de 2019

Final de temporada 2018/2019

Pues tras el #EdpRNRMadrid y varias carreras más.... (Pozuelo, Glu10...) quedadas varias y entrenos compartidos y en solitario tocaba poner el broche final a una temporada llena de carreras y emociones.

Este año el final de temporada lo marcaba la gala de la Mapoma Running League by As en la que se premiaba a los primeros clasificados de la clasificación general, tanto de hombres como de mujeres así como de cada categoría por edad y a los 46 corredores que, de los 40000 que han competido completaban la totalidad de las carreras de la liga (aquí me tocaba pillar cacho ;) )

Los minutos previos al inicio del evento.
Un evento lleno de emoción y en el que recapitulábamos los momentos estelares de la temporada.



Mi compañera de Maratón, Yolanda, recogía el tercer premio de su categoría tras un final de temporada electrizante....


De camino a la recogida de su trofeo.

Radiante sonrisa, tremenda campaña.

Junto a la campeona de la categoría, Cristiana Gasparotto


Y en mi caso recogía la medalla "Leyenda del Running" por ser uno de los 46 corredores que han completado la totalidad de las pruebas de la Mapoma Running League.

El  momento de la entrega de manos de Juan A. Martín Urrialde

En el photocall con Isa

Con Urri y Yolanda

Cris Feital, Isa, Cris y Fer.
Por supuesto no podía faltar la foto de la embajada al completo vestida para la ocasión. Difícil verla sin mallas o pantalón corto.

Edu, Nai, Marcos, Pedro y Javi.
Broche de oro a una temporada increible en lo personal y en lo deportivo, alcanzando un pico de forma que no recuerdo haber tenido nunca. Este verano toca cuidarlo e intentar mantenerlo para llegar al 22 de septiembre, fecha del inicio de la segunda edición de la Mapoma Running League con la Madrid Corre por Madrid en la mejor condición posible....

Toda la info del acto en la página web oficial de la Mapoma Running League by As.

Feliz verano!!!

domingo, 19 de mayo de 2019

Edp Rock&Roll Madrid Maratón & 1/2 2019 - La Crónica.

Siempre suelo dejar unos días de margen para las crónicas de carreras importantes, para las que dejan huella, las inolvidables, y ésta no ha sido la excepción.

Esta no es únicamente la crónica de un maratón más, es una historia de superación.... de memoles, como decía mi abuela, es, en definitiva, la historia de mi décimo sexto maratón, mi décimo segundo maratón de Madrid y el primero de mi compañera de viaje, Yolanda, con la cual he compartido preparación y carrera.


ExpoDepor

El adelanto de la carrera al sábado 27 adelantó a su vez la feria del corredor y el jueves 25, al ser primer día de evento me pasaba, como es ya tradición, con mi padre para recoger a primera hora mi dorsal y el de unos amigos foráneos para que no tuvieran problemas de horarios a su llegada a Madrid.



En esta ocasión aprovechábamos para visitar la Expo con Yolanda, la debutante en la distancia, que aprovechaba la ocasión para lucir su flamante dorsal cargada de ilusión...


También se atrevía a tocar la medalla antes de correr...

Por la tarde hacía la segunda visita con mi Staff aunque en esta ocasión volvía a repetir experiencia en la entrega de medallas en meta y no disfrutaría de sus ánimos durante el recorrido aunque sí de su espera en meta con el preciado metal.




Acostumbrada a tocar la medalla en ExpoDepor.

Y el viernes, en esta ocasión víspera de la carrera, tocaba la visita al montaje de meta, una visita cargada de ilusión y emoción a partes iguales en un marco único, el Paseo del Prado, frente al Museo....

Otra foto tradicional maratón tras maratón.


Tocaba velar armas después de dos intensos días de Expo y descansar para la aventura que nos esperaba el sábado....


La previa:

Aprovechando que llevaba a mi Staff a la meta para preparar la entrega de medallas y avituallamiento aprovechaba para tomar ciertas instantáneas...

La meta esperaba ....



Y como no, la previa con todos los amigos que nos dábamos cita en Colón para celebrar nuestro primer logro del día, llegar a la línea de salida del EdpRNRMadrid sanos y salvos, llenos de ilusión, respeto por la distancia y ese puntito de incertidumbre que siempre genera Filípides.

Yolanda y César, compañeros de camino.

La foto de familia.

La carrera:

Tras acceder a nuestro cajón y dar la salida a los más rápidos a las 9:20 aproximadamente nos llegaba el turno de tomar la ansiada salida y dejar atrás los nervios previos.



Km 1-5: Comenzamos los primeros kilómetros recorriendo la larga y tendida subida del Paseo de la Castellana,, ritmo muy llevadero, algo más lento que lo entrenado, los comienzos deben ser para encontrar el sitio en el grupo de la carrera, soltar un poco las piernas y, como es el caso, salvar la primera cuesta de cinco kilómetros con la mejor cara posible.

En el kilómetro 3 saludábamos a Sandra que en esta ocasión buscaba el medio maratón y recordábamos nuestro encuentro meses antes en Sevilla.

Sandra rebautizándome XDD
El kilómetro 5 lo coronábamos al pie de las Cuatro Torres en una horquilla que nos ponía de nuevo en la Castellana dirección a Bravo Murillo y poniamos punto y final a la primera subida de la carrera.

Km 6-10: Este tramo discurría en buena parte por los toboganes de Tetuán, en compañía de César y de la buena charla íbamos buscando la sombra por el margen derecho de la calle ya que el sol estaba empezando a dar sus primeras señales de presencia seria, mal presagio para las aspiraciones de Yolanda que no lleva bien el calor. No es la única, yo tampoco lo llevo del todo bien, pero hay que adaptarse, íbamos bien hidratados de base y teníamos que seguir en esa senda. Llegamos al primer avituallamiento de carrera e indico a Yolanda que permanezca en el centro de la calzada atenta al suelo, los corredores se han dado cuenta del calor reinante y se lanzan a por agua sobre las primeras mesas. No es momento de empezar a perder los nervios, más adelante hay más agua, seguimos avanzando y encontramos un claro donde recoger. César también ha tomado un par de botellas y nos ofrece, estamos servidos de agua y seguimos, nos dejamos llevar un poco por el perfil de este tramo y recuperamos parte del tiempo invertido en la Castellana aunque ya estamos viendo que el crono, si ya de por sí era lo de monos antes, ahora pierde más protagonismo con la presencia del calor. Toca reservar mucho y bien.

Llegamos a Cuatro Caminos al ritmo de Guns and Roses y poco después coronamos el kilómetro 10 atravesando Raimundo Fernández Villaverde y llegando a Joaquín Costa con ritmos entorno a 5:50/km.

Km 11-15: Llegamos al kilómetro 11 por Francisco Silvela y tomamos el primer gel. La idea es tomarlos cada 10 kilómetros, pero si distanciamos las tomas un poco quizá nos ahorremos alguna ingesta ... Casi sin darnos cuenta llegamos a la Plaza de Manuel Becerra (km 12,5) a ritmos de 6/km y cómodos, buscando sombras y bien avituallados. Enfilamos la bajada de Doctor Esquerdo coronando el km 13 y giramos a la derecha hacia O´Donell recordando el giro que hacíamos hasta en dos ocasiones en la Carrera de los Libros de Mapoma.

En O´Donell hacíamos frente a una subida larga y tendida que nos acercaba al km 14 en un ritmo conservador de 6:16 y poco después girábamos a la derecha de nuevo para bajar por Menéndez Pelayo vertiginosamente, y, aprovechando un arreón del público girar a la izquierda hacia la calle de Goya y de nuevo a la derecha por Velázquez para plantarnos en el décimo quinto punto kilométrico a ritmo de 6:04... Aprovechamos para tomar unas sales.

Km 16-20: Parada en el baño en el km 15,5 y testeo general del cuerpo. Parece que todo en orden. Hemos tomado agua en el avituallamiento del  kilómetro 15 y continuamos la marcha. César ha seguido su carrera, nos deseamos suerte y desde ese momento sabemos que la carrera la hacemos solos, igual que la hemos entrenado, nos miramos, nos transmitimos la confianza que hemos forjado tras tres meses de entrenamiento y nos ponemos de nuevo manos a la obra.
Seguimos subiendo por Velázquez hasta el cruce con María de Molina bajando hacia Serrano en un giro abierto hacia la izquierda. Le recuerdo a Yolanda que ahora tenemos la subida de la Embajada de USA, toca volver a emplear la cabeza y no desgastarnos en esas cuestas, cortas pero intensas.

Llegamos al kilómetro 17,5 y Samanta y su eterna sonrisa nos sorprende con su cámara ...




Llega uno de los momentos más emblemáticos de la carrera tras saludar a Samy, el cartel azul y los voluntarios nos informan del giro a la derecha a los maratonianos... Apostamos todo al azul?? A qué hemos venido entonces?? y entre risas giramos a la derecha, todo al azul, silencio, bajada por el puente de Juan Bravo y saludamos a la familia de Jesús Juárez, mi compañero de maratón del año pasado, que viene algo más atrás, con su tío.
En el kilómetro 18, por Eduardo Dato, le digo a Yolanda que es la calle donde nací, mientras subimos la cuesta de esta calle que se hace larga y calurosa nos entretenemos buscando la clínica de "El Cisne" adelantando corredores y disfrutando de la barriada de Chamberí a ritmo de 6:02...

Giro a la derecha, tomamos Santa Engracia, una larga recta en pendiente constante y tendida nos desvela una larga hilera de corredores por el margen derecho de la vía, buscando la sombra, ante la atenta mirada de espectadores que esperan atentos la llegada de sus seres queridos en silencio, expectantes, muchos de estos espectadores seguramente traten de entender los motivos que llevan a su familiar o amigo a embarcarse en esta odisea, en esta aventura tan gratificante, no acierto a averiguar por sus caras si lo comprenden o no, lo que sí es seguro es que están deseando encontrarlos bien, con miradas preocupadas pero ilusionadas a su vez...

Entre todos estos pensamientos hemos superado Santa Engracia y giramos a la izquierda para tomar José Abascal y Bravo Murillo y poco después bajar por San Bernardo, una larga calle, casi toda en bajada, y en la que aprovechamos para realizar una segunda parada en el baño, ya en el kilómetro 20...

Km 21-25: Tras el saludo a los bomberos del parque de San Bernardo en el kilómetro 21 desembocamos en Gran Vía, giro a la izquierda, acortamos zancada, aumentamos el braceo y coronamos Callao, el medio maratón está bajo nuestros pies, media medalla es nuestra, se lo recuerdo a Yolanda, se emociona, entramos en Preciados, poco antes ha recibido un mensaje, su familia la espera poco después del arco de la Comunidad de Madrid, Yolanda me pregunta si sé cual es, le respondo que sí, que no se preocupe, es el primer arco que nos encontramos al salir a la Puerta del Sol, se emociona, es su primer contacto con los suyos en carrera, con la mitad del reto en el bolsillo y con las fuerzas prácticamente intactas de no ser por el calor que a ratos a azotado fuerte, pero bien en el balance. 20 metros antes de llegar a Sol en el lado izquierdo Yolanda se abraza a un grupo de amigos... Momentos emotivos, gritos de alegría ánimos.... tenemos que seguir porque a muy pocos metros de allí, en el lado derecho de nuestro paso nos aguarda su familia... Los veo primero, se los señalo, acelera y se lanza a sus brazos... me paro un par de metros por detrás... es en estos momentos cuando comprendes el alcance de tu objetivo, cuando das forma al trabajo de estos meses, ver el abrazo de mi compañera con los suyos me da el toque de convicción final para dar por hecho que tenemos que repetir este momento en meta...



Inevitable no sentir un nudo en la garganta mientras nos despedimos de ellos y seguimos la marcha hacia la calle Mayor y saludar en el giro a Bailén a Vicenta, la madre de mi Staff, que nunca ha asistido a un evento de estas dimensiones y este año por fin ha venido. Abrazo, saludo y un beso para recargar fuerzas y enfilar hacia el Palacio Real.

Llegando al kilómetro 23 tomamos un nuevo gel, en breve el subidón de Sol se apagará y comenzará el auténtico maratón, ese silencioso que desgasta sin darte cuenta.

Encaramos Ferraz y reflexionamos, hoy más que nunca sobre lo que llevamos hecho cuando Yolanda saluda en carrera a un participante que conoce de otras aventuras y que le vendió una de sus pulseras, estamos ya en el lado derecho de Ferraz y nos avituallamos, nos preguntamos como va todo, buenas sensaciones a pesar de la subida cabezona de esta calle y poco después giramos para entrar en el Parque del Oeste en el kilómetro 25.

Km 26-30: En el Parque del Oeste encontramos avituallamiento y una larga y serpenteante bajada en la que saludamos a Sergio Payá que se encuentra dosificando esfuerzos para lo que está por llegar.
Los kilómetros 27 y 28 discurren por la Av. de Valladolid, una avenida larga y picada hacia arriba donde se empiezan a ver las primeras caras de sufrimiento a nuestro alrededor. Yolanda me pregunta el ritmo del último kilómetro y a pesar de ser 6:04 en el 28 me dice que si no vamos despacio, evidentemente va bien aunque diga que acusa el calor pero estamos en el esos momentos en los que un paso en falso puede arruinar la carrera y hay que mantener la cabeza fría.

Llegados a Príncipe Pío bajamos hacia Madrid Río, esta pequeña bajada nos da aire y le encanta a Yolanda, la aviso de que hay que tener cuidado en el avituallamiento del Puente del Rey, zona adoquinada y resbaladiza, allí tomamos agua e isotónico, caminamos unos metros salvando esta zona más complicada y entramos en la Casa de Campo, santuario de los corredores madrileños y el punto de inflexión de la carrera.

En el kilómetro 29,5 saludamos a Pedro (@santacenero), que tras su 10K se ha venido al Lago a sacar unos vídeos e inmortalizar nuestro paso por este punto.



Km 31-35: Toca avituallar líquido, geles y sales. Yolanda descubre que se ha quedado sin ellas porque se le han deshecho en el envoltorio que las traía, me queda una pastilla de sal y se la doy, con todo en orden hacemos la horquilla en la Casa de Campo y ponemos rumbo a la salida, son gramos de medalla los que estamos ganando en estos kilómetros que son valiosísimos, las piernas siguen respondiendo.

En el kilómetro 34 Pedro nos vuelve a saludar , todo va a pedir de boca y nos despedimos de él hasta meta, giramos a la derecha hacia la Avenida del Ángel. Yolanda va de perlas, subimos la cuesta que nos lleva hasta la Av. de Portugal y su bajada reparadora.

Km 36-40: Subimos hacia el Puente de Segovia y llegamos a al Paseo de la Ermita del Santo, saludamos a Elia y Fernando y les damos nuestros ánimos, el Puente de San Isidro nos indica que pisamos el kilómetro 37 y tomamos de nuevo agua e isotónico de manos de Bomberos Unidos. Corta bajada por San Alejandro y tomamos la Virgen del Puerto, nos despedimos de Elia y Fernando y seguimos rumbo tomando la calle Segovia en el 38,5 y desembocando en la Ronda de Segovia tras superar la última cuesta realmente dura a mi parecer del recorrido.

Yolanda rompiendo el muro y encaminándose al objetivo.

Km 41-Meta: Superamos el kilómetro 40 en Juan Antonio Vallejo-Nájera y comienzo a penar del abductor de la pierna derecha obligándome a hacer alguna parada para caminar. Yolanda va muy bien de físico y cabeza y quiere tirar más, la invito a ello pero se queda conmigo recordándome que el camino se ha hecho juntos y se termina juntos. Me pone el punto en la boca y seguimos tirando.

Gran batucada en Ortega y Munilla que nos lanza a la penúltima rampa hacia meta en el Paseo de las Acacias. Desde la Ronda de Valencia le señalo a Yolanda al horizonte, allí está Atocha amiga, tan cerca y a la vez tan lejos, sobre todo, como era mi caso, corriendo con un dolor bastante agudo en el abductor pero catapultado por el empuje de mi compañera conquistamos Atocha, giro a la izquierda, 600 metros nos separan del arco que ya vemos, una meta limpia, sin más arcos que el del cronómetro y la alfombra roja en los últimos 195 metros....

Vamos por el lado izquierdo del Paseo del Prado, Yolanda saluda a unos amigos y sin casi tiempo a seguir, en el lado derecho, localizo de nuevo a su familia, la miro a ella, miro al suelo, confirmación de que estamos donde queremos, que el objetivo está en las manos, que toca disfrutar. Miro al cielo, abuela, estamos aquí de nuevo, gracias por guiarme, siempre has estado ahí, en esta carrera y en todas las anteriores... Yolanda se adelanta a su padre que ha saltado la valla, se funden en un abrazo de vida, de orgullo, éxtasis, no puede ser de otra forma... ahora sí, saludo a toda su familia... emoción, alegría.... mucho trabajo detrás de este momento. Yolanda y su padre se agarran de la mano y emprenden el camino de la recta final, el de la victoria eterna hacia esa ansiada y deseada meta.... justo en el momento final Yolanda extiende su mano izquierda y toma la mía, cruzando el umbral del maratón, el que marca a Yolanda como una corredora distinta, una maratoniana, disfruta amiga porque esta gesta no está al alcance de cualquiera....



Un último y dulce momento quedaba por disfrutar, la prometida coronación de la nueva maratoniana, y el mejor marco es debajo de la misma meta....





Misión cumplida.

Con nuestro fisio Urri.

Coronando a la maratoniana.

Broche de oro para una carrera de 10.

Con Cris, siempre atenta de que no pase nada.

Disfrutando de su corona.

Toca lucir galleta.

Mi coronación, como no podía ser de otra manera corría por cuenta de mi Staff Técnico que esperaba ansiosa mi llegada a la zona de medallas.

Un arquero muy currado XDD


La foto de fotos.


Una nueva aventura que ha llegado a buen puerto. Por supuesto, tuvo de todo en el camino, momentos gratos, menos gratos, una ligera lesión salvada por Urri y una buena gestión por parte de Yolanda en su tratamiento, dudas, risas.... En definitiva, un periplo con puerto en el Paseo del Prado que me ha vuelto a enseñar, de la manos de Yolanda el pundonor, los valores, las capacidad de sufrimiento, valor, tenacidad y bondad que puede atesorar el ser humano.

Hay veces que pienso que la especie humana se irá al carajo de pura imbecilidad, pero es en momentos como los vividos cerca de mi pupila en esta edición cuando veo todos los valores físicos y humanos de los que todavía algunas personas disponen, no son muchas, pero aún las hay.

Muchas gracias por todo y disfruta de tu enorme logro compañera!!!