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sábado, 28 de mayo de 2011

Un ejemplo de superación.


En estos días de absoluta inactividad en lo que a menear las zapatillas se refiere he descubierto en la prensa un ejemplo de competitividad, tesón y espíritu de sacrificio difíciles de igualar.

La atleta que en este caso me ha conquistado el corazón ha sido Elena Espeso, esta corredora del Canal de Isabel II ha hecho una cuarta posición en el Maratón de Hamburgo celebrado el pasado 22 de Mayo con un crono de 2:36:46, a tan solo ocho minutos de la ganadora, Fatuma Sado Dergo con 2:28:30.

Esta gesta ha sido elevada a la quinta potencia cuando lees que la atleta madrileña llegó con las piernas ensangretadas víctima de una diarrea hemorrágica provocada por la dichosa bacteria localizada en los pepinos que están llegando a algunas localidades alemanas procedentes, al parecer, de España.

Desde el kilómetro 20, al esfuerzo por casi todos conocido de la realización de un Maratón, se le añadieron las molestias intestinales originadas por la bacteria, las cuales fueron aumentando con la caida de los kilómetros siguientes.

Con el apoyo de su marido que la seguía durante la carrera en bici fué capaz de terminar la carrera para, posteriormente ingresar de urgencia en el hospital local donde continúa en observación por una pequeña inflamación abdominal, aunque según fuentes médicas fuera de peligro, en un par de días es posible que sea dada de alta y poco a poco vuelva a encandilarnos con su poderío.

Mucho ánimo Elena, desde hoy cuentas con otro incondicional.