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miércoles, 5 de noviembre de 2014

Volver a sentirse corredor.

Hace un año por estas fechas en plena preparación para el Maratón de Castellón la maquinaria protestaba, dicha protesta se pronunciaba en un dolor muy cercano al tendón de Aquiles y, aunque los primeros diagnósticos descartaban categóricamente que se tratara de dicho tendón sí que arrojaban poca luz sobre lo que realmente me podría estar pasando.

La molestia-dolor-desesperación, rápidamente me iba haciendo presa. Las sensaciones eran cada vez peores y los sentimientos encontrados hicieron que renunciara a viajar a tierras levantinas por no empeorar los síntomas.

Me negaba a pensar que tuviera una lesión que me impidiera volver a funcionar como hasta ahora lo había hecho y tras un mes de resignado parón casi total quitando la participación en la San Silvestre Vicalvareña a finales de Enero comenzaba la preparación camino a Mapoma 14.

Me acostumbré de alguna manera a convivir con esas molestias que terciaban en dolor cuando forzaba, este no es el camino que debo seguir, pensaba, la idea es otra, se trata de disfrutar y no lo estoy haciendo, fué por esto por lo que decidí presentarme en la línea de salida de "Mi Noveno" con la única idea de acabarlo disfrutando, sin marcas ni ritmos. Buscando a mi seguidora fiel en los puntos pactados y parando a besarla, a darle las gracias por su paciencia y seguir con su sabor en los labios, el mejor isotónico para una carrera de estas características.

Las molestias en esta carrera como no podían ser de otra manera, aparecieron, cambié la pisada, eran ya muchos meses conociéndonos y sabía como contrarrestarla aunque sabía, y este Maratón me lo dijo a solas, en confianza, que ese no era el camino, que debía coger el toro por los cuernos y contemplar nuevas opciones para tratar ese dolor. Con la pisada cambiada y con las molestias controladas terminé el que hasta el momento ha sido mi Maratón más disfrutado.

La consecución de "Mi Noveno" debía de ser automáticamente el inicio del "Décimo" pero algo en mi mentalidad había cambiado, me volvía bastante más conservador, pausado, quería atar bien todos los cabos antes de seguir con esta "locura" y me ponía en manos de un podólogo para una revisión y posterior corrección de la pisada y en manos del fisio para que invirtiera el tiempo que fuera necesario en descubrir que me pasaba exactamente, primero una importante sobrecarga en el sóleo, luego bajando aparecía la madre del cordero, una tendinitis del tibial interior. Agujas, dedos entrando en la dolorida zona y mucha paciencia han hecho falta para ir superando el bache.

Entre medias, como no hay mal que por bien no venga, comenzaba a variar mis hábitos en cuanto a entrenamientos se refiere, rodajes suaves y cortos, elíptica, trabajos de fuerza con pesas del tren inferior y del tren superior para compensar intentando seguir un patrón de tres días de actividad y uno de descanso para no sobrecargar nada y, sobre todo, mucho trabajo mental en solitario para no mandar todo a paseo y dedicarme a otra cosa que no fuera tener el culo despegado de un sofá.

Las obligaciones laborales, familiares y sociales tampoco dan tregua, pero lejos de entrar en lamentaciones llegué a la conclusión de que Maratón no es sólo esa mañana de olor a Réflex y encuentro con amigos y preparaciones previas, también entra el coco durante todo el año, incluso cuando aún no has empezado la preparación específica y más aún cuando se trata de una dolencia que te lleva tiempo atormentando, hay que seguir luchando por nuestro objetivo.

Estas últimas fechas salía a entrenar con otro talante, molestias al mínimo un año después y fuerte, gracias al resto de actividad que me impuse, y ayer llegó el día que creí no se volvería a repetir.

Rodaje de casa hacia Vallecas por el carril bici, un tramo harto de sobra conocido, molestias cero y ritmo increscendo, vuelta por García Noblejas, 4:20, 4:10, 4:00/km en algún tramo, pulsaciones controladas, no son mis ritmos habituales pero los llevo con cierta decencia, molestias… CERO, las pulsaciones ahora sí se me disparan, de emoción, un nudo en la garganta me invade, escucho mis pisadas de fondo a la música que me acompaña, llevo acumulados 11 kilómetros en ese punto, estoy a dos de llegar a casa y el FLOW vuelve a mis piernas más de un año después.

Si el blog es el espacio internautico por excelencia para expresar entre otras muchas cosas, emociones, esta es la entrada que necesitaba escribir desde hace mucho tiempo, y para celebrarlo te dejo a tí, paciente lector, con el tema que me acompañaba en esos momentos de orgasmo deportivo.

¡¡A por el "Décimo"!!