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lunes, 5 de septiembre de 2016

La historia de un luchador.

Hace dos años recibía un terrorífico mensaje en mi móvil. Mi amigo Sergio, autor del blog "El Gato con Botas" tenía cáncer.
Duro era leer el mensaje y más duro aún era leerlo de su propio autor, Sergio me dejaba esa información en mi poder para que, de alguna manera, si sus lectores habituales preguntaban por su ausencia, alguien pudiera contestar. Él comenzaba un largo y duro camino con final incierto.

Es curioso, te tienes que ver en una situación de este calibre para tener esa sensación de insignificancia, te gustaría ayudar, sacar a tu compañero de ese atolladero pero te ves incapaz, ves que esa es una guerra que solo puede librar él y que tu único papel en todo esto es darle todo el apoyo moral posible....

Y es ahora, cuando tras estos dos largos y complicados años de quimioterapia, transfusiones, tratamientos varios y un trasplante de su propia y regenerada médula con rechazo incluido aparece un héroe, un/a donante alemán. 100% compatible, quien le brinda a Sergio la oportunidad de seguir viviendo y a la par me enseña a mi el camino para poder ayudar a alguna persona en el mundo que, como Sergio, se vea acorralado por el maldito cáncer.

Hace unos días Sergio me contaba esto:

"Yo estaba pendiente desde primeros de año.

 En realidad ya a finales de 2015 me dijeron que tenían que empezar a buscar donante y entre que hubo problemas con los papeles, se empezó a buscar oficialmente más o menos en enero de 2016. Pasaron los meses y nada, hasta que más o menos a finales de marzo, primeros de abril me dijeron en la consulta que había aparecido un donante 100% compatible pero ni donde ni cuando. Eso lo supe ya una vez me ingresaron en el hospital.
Por cierto el trasplante no pudo ser más coincidente: el día antes de mi cumpleaños.

Al donante le sacaron la médula el día 23 de junio, por la mañana, en Alemania. Nada más sacarle la bolsa de sangre la metieron en avión y ese mismo día por la tarde llego a Madrid al hospital. Al día siguiente por la mañana a primera hora del día 24 de junio me la pusieron a mi. Tardó una hora más o menos, que es lo que tarda una bolsa de sangre en entrar en un cuerpo. Y ya, a vivir.

Eso es un trasplante de médula."

A día de hoy Sergio se encuentra en casa, trabajando para que su cuerpo asimile su nueva médula, con un metódico seguimiento médico detrás y con una esperanza nueva y retomada. No hay paños templados, la realidad es tal cual, Sergio seguramente no estaría contándolo ahora si ese héroe no hubiera donado su médula.

No sólo era necesaria la existencia de donantes sino la compatibilidad necesaria para llevar a cabo el trasplante, y afortunadamente nuestro gato, que tiene siete vidas, lo ha encontrado.

Este post no sólo es para contar la extraordinaria noticia de los progresos de Sergio, ahora toca analizar la forma que existe para poder ayudar a gente, que como nuestro protagonista, de la noche al día de encuentra con una herida de muerte en su organismo.

Toca pasar de la ayuda psicológica, que no deja de ser muy importante, a la ayuda material, y esto pasa por donar nuestra médula.

Os dejo aquí esta información, facilitada por el mismo Sergio. El proceso es sencillo, indoloro y se regenera completamente.


Muy poco esfuerzo para salvar una vida. Piénsalo.