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sábado, 29 de abril de 2017

R&R Madrid Maratón 2017. La Crónica.

Un año más hemos vuelto a vivir el Maratón de mi ciudad de la manera más intensa posible. Es, sin lugar a dudas, la carrera por excelencia de mi calendario, por el ambiente, la acumulación de amigos y la acumulación de sensaciones que durante todo el fin de semana se vive en este evento.

*Viernes:
 Visita a la Expo-Depor, para mi gusto el mejor momento para visitarla es la mañana del viernes, menos acumulación de público y más tranquilidad para saludar a ciertos conocidos fijos de esta feria en este horario.

Este año volvía a visitarla con mi padre el cual "tocaba" para la foto la ansiada medalla para la que he trabajado estos últimos tres meses.

Tras recoger el dorsal y saludar a varios amigos volvía a casa a descansar para el segundo asalto, volver a  Expo-Depor con mi Staff- Técnico Isa a disfrutar del grueso del evento con toda la animación.



Siempre se pica con algo en estas ferias. En mi caso un gel y un bizcocho para preparar del Decathlon para desayunar la mañana de la carrera, Isa caía en las redes de Hoko con una camiseta, y por supuesto, el gel frío de Ice Power, fundamental al finalizar cada Maratón.

*Sábado: 
  Mañana para sacudir la presión de las piernas con un rodaje suave de 30 minutos por la pista de Suanzes, buena compañía en la pista con los chicos del club que estaban con los últimos flecos de preparación para el campeonato de clubes que se celebra el mismo día del Maratón, allí también estaría mi hijo David, que esta vez no formaría parte de mi Staff Técnico pero que sí estaría en los 110 metros valla y los 400 metros valla defendiendo los colores del Suanzes, un elemento más de motivación para el domingo.

La tarde del sábado es para dar un paseo y visitar el Paseo de Coches del Retiro, ver el montaje de la Meta y visionar lo que puede ser la culminación de un nuevo Maratón horas después.

Toooda la jornada bebiendo agua y zumo de pepino para combatir el calor y la deshidratación que amenaza en una calurosa jornada de carrera según informan los informativos del tiempo, hay que ser muy precavido y guardar en la saca.

*Día de Carrera:
6:00 de la mañana y suena el despertador, se ha dormido como un tronco, los nervios están presentes pero al mismo tiempo la templanza de saber que no es la primera vez que toreamos en esta plaza, estamos en casa, le tenemos sumo respeto pero sabemos donde nos estamos jugando los cuartos, por eso nos gusta esta aventura.

Tocaba preparar el bizcocho de Decathlon, no soy de pruebas el día de la carrera pero me daba buenas vibraciones este invento de frutos rojos que quedabe así a los dos minutos de cocción en el microondas.

Café con leche de soja para mojar y ya teníamos el desayuno pre-maratón de este año.

A las 8:00 poniamos rumbo a Cibeles, la mochila cargada de ilusiones y ganas de reencontrarnos con viejos y no tan viejos amigos, son unos minutos previos al pistoletazo de salida primordiales para asentar nervios y encarar la carrera.

*La Carrera:
A las 9:05 daban la salida al grueso de maratonianos populares que nos dábamos cita en Cibeles, último beso de despedida a Isa, mi Staff, y la promesa de volvernos a ver allá por el kilómetro 19 largo, la he hecho el papelito chuleta con los horarios de paso por los puntos por donde me va a ver pasar, todo está medido, entrenado, calculado, ahora falta lo más importante, cumplirlo.

*Kilómetro 1-5: Primeros kilómetros de carrera en suave ascenso por la Castellana, se suceden sin pena ni gloria, lentos, no por la gente, sino porque el día pinta caluroso y hay que guardar para lo que pueda venir, es fundamental ser ahorrador en los primeros kilómetros de esta carrera.

*Kilómetro 6-10: Coronamos la Castellana y hacemos la horquilla apoyados en las majestuosas 4 Torres, los primeros rayos de sol nos alcanzan después de haber estado a cubierto por la Castellana. Llegamos a la sinuosa calle de Bravo Murillo, tramposa calle por la que no hay que descuidarse, continuos toboganes que hacen descontrolar los ritmos si te dejas llevar, buen ambiete, mucho público por el barrio de Tetuán.

*Kilómetro 11-15: La bajada hacia Nuevos Ministerios por Raimundo Fernández Villaverde es rápida y bien animada, el ritmo se controla bien, cae el primer gel y me hidrato, todo está en su sitio y me preparo para desembocar en Serrano, bajando por María de Molina y encontrarme con los Drinking Runners y mi compi de entrenos Naiara que me da un subidón anímico acompañándome unos metros justo antes del giro a la calle Eduardo Dato, donde el Medio Maratón se separa de nuestro grupo, en ese momento en el que se respira un silencio tenso después del aplauso con el que nos despedimos y nos despiden los compañeros del los 21,097 metros, a ellos les quedan poco más de 7 kilómetros, nosotros apenas hemos comenzado, nos quedan 28.
Al paso por el km. 13 foto cortesía de Palabra de Runner.

 *Kilómetro 16-20: Mi siguiente objetivo es encontrarme a mi Staff Técnico al finalizar este bloque. La carrera se va abriendo por momentos, se corre muy bien, muy cómodo, ahora quizá demasiado, es importante no dejarse llevar, pasamos Santa Engracia, y Joaquín Costa, la larga bajada de San Bernardo en la que se barrunta lo que está por llegar, la desembocadura a Gran Vía, ligera subida a Callao y bajada en picado por Preciados hasta Sol, muy complicado no dejar llevar el corazón y las piernas por semejante océano de sensaciones. La animación, el ambiente, el griterío es ensordecedor, el público se rompe las manos en este punto, estamos en el kilómetro 0 de la capital y el 19 de nuestro camino, casi a medio camino del objetivo, con un nudo en la garganta y a punto de ver a Isa, "vamos Korrecaminos" me grita un niño, "vamos Raúl" me digo, un año más soy puntual en este punto, todo marcha....y allí está ella, la abrazo, la beso, la digo que la quiero...esta carrera va por su padre, ella sabe por qué, no me salen las palabras porque se me quiebra la voz pero se lo digo aquí, en este Rincón.... David muy bien en el 110 metros valla, me dice, ha competido a las 10:00 y todo bien. Hoy corro en mi Madrid con un ojo en Arganda donde se disputa el campeonato de clubes...

*Kilómetro 21-25: Llegamos al 1/2 maratón en algo menos de dos horas, hemos ido en término medio algo más rápido de lo que hubiera querido hasta aqui pero dentro de mi margen de seguridad. Ahora toca encarar una zona no demasiado de mi gusto, Ferraz, mi parada técnica en el Parque del Oeste y la tediosa Av. de Valladolid, que, para mi sorpresa, pasa rápido y fácil, sin sobresaltos, nos plantamos en Prícipe Pío con ganas de encarar la Casa de campo, el mejor de los marcos que podría esperar a estas alturas de la carrera, paraece que hace calor pero lo estoy gestionando bien y la "infernal" Casa de Campo que en 2010 me pasó factura este año no es tan fiera...

*Kilómetro 26-30: Avituallamiento previo a la entrada en la Casa de Campo, cojo un gel, nos apelotonamos un poco y pierdo por un instante el contacto visual con el suelo, lo justo para resbalar pero mantener el equilibrio. aún así la musculatura que ya lleva trabajo encima protesta y aprovecho el gel que voy a tomar para caminar un poco y tomar aire después del susto, no me he caido pero he sufrido un breve sobre esfuerzo por no hacerlo y hay que valorar, camino, tomo gel, testeo, mojo mi buff y vuelvo a correr, lento pero seguro, todo marcha, aunque habrá que estar vigilante porque ciertos músculos de las piernas amenazan con subirse, el tibial interno del pie derecho parece el más tocado, quizá por ser ese el pie con el que he resbalado, no pasa nada, se controla, sigo corriendo, salgo vivo de la Av. del Ángel, estamos en el 30...

*Kilómetro 31-35: Se agradece la bajada por la Av. de Portugal, la Ermita del Santo y el Calderón se alzan ante mis ojos y camino un poco llegando a la Riviera, me acerco al punto donde me espera mi Staff, el Paseo Imperial, ella lleva Réflex, curioso spray que a mi gusto no hace nada pero que a la cabeza le hace maravillas...soy puntual, nos volvemos a ver un año más en la hora programada, le pido que me dé Réflex en el tibial interior, en ocasiones se tensiona y me retrae los dedos del pie, eso es lo que menos me gusta, sólo la digo que está siendo trabajada la carrera, no la quiero preocupar ni preocuparme más de la cuenta pero tengo que ser realista con la situación. Sigo corriendo tras su asistencia, vamos a por el Paseo de las Acacias y su eterna subida.

*Kilómetro 36-40: Dura batalla la mantenida en este tramo, controlando mucho el ritmo para que no aparezca esa tirantez en los dedos del pie derecho, no parece que me haya roto nada tras el resbalón, sino dudo mucho haber podido seguir, más bien parece una buena sobre carga que mejorará a su debido tiempo con descanso, ahora es tiempo de trabajar, de sacar la carrera adelante, y para eso nada mejor que llegar al kilómetro 39 y encontrarme con el grupo de animación montado por los Drinking Runners que te llevan en volandas Goya hacia arriba, aunque en mi caso me llevé un plus y mi compi de entrenos Naiara se me unía en ese punto kilométrico para ponerme en la puerta de El Retiro... La subida de Goya y Velázquez y la bajada por Príncipe de Vergara hasta el Paseo de Coches no habría sido lo mismo sin su ayuda, mil gracias Nai.

Llegaba el momento, encarábamos la entrada al umbral que por décima vez consecutiva me llevaba a la gloria del Maratón de mi ciudad, y en esta ocasión me lo recordaba Naiara justo antes de despedirse de mi y darme dos besos en esa deseada puerta "ve a por él" me dijo, y con las pocas patas que me quedaban tras la ardua batalla con Filípides corrí esos últimos metros con sabor a victoria que transcurren por el Paseo de Coches del Retiro hasta llegar a escasos cinco metros de la misma línea de Meta y volver a abrazar a  Isa una vez más. Nunca había estado tan cerca de esta línea saludando a mi Staff, en esta ocasión gracias a la Organización del evento pudo ser así y pude disfrutar del mágico momento de cruzar la Meta practicamente con mi mujer al lado. ¿Que más se puede pedir?

Nuestra propia "foto oficial". Decimotercero a la saca.
 Un año más se peleó y se ganó en Madrid. Quizá no era el objetivo el de "pelear", sólo buscaba llegar sin sufrir demasiado, sólo buscaba la Meta sin más alardes pero en esta ocasión Filípides puso una cáscara de plátano en mi camino para ponerle pimienta a la carrera y hacerme sacar las armas. Esto es maratón, por eso me gusta tanto...

Agradecer como siempre, a mi Staff Técnico Isa su paciencia en los largos meses de preparación, su entrega en los días previos a la carrera y su apoyo incondicional en la batalla final. A los Drinking Runners por sus puntos de animación y su empuje, a todos los seguidores de este Rincón, en Twitter e Instagram por su apoyo y ánimo durante la preparación y mención especial a mi compi de entrenos Naiara por hacerme mucho más llevaderos esos últimos tres kilómetros y sobre todo por esas palabras de despedida finales al dejarme a solas con Filípides en el umbral de la puerta del Paseo de Coches, uno de esos recuerdos que te deja el Maratón y que permanecerá a buen seguro imborrable con el paso del tiempo.

EL DECIMOTERCERO ESTÁ EN LA SACA!!!