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martes, 13 de noviembre de 2018

Carrera de las Aficiones 2018 - La Crónica

Nuevo domingo de carreras (y ya van unas pocas este año), y es que los domingos de quedadas y carreras con amigos te dejan un sabor de boca inigualable para cerrar la semana.


En esta ocasión la carrera elegida era la Carrera de las Aficiones, un 10K con un trazado vertiginoso desde el Santiago Bernabéu hasta el Vicente Calderón, donde cada corredor elige el equipo o bando en el que quieren competir y aportan su crono en carrera para terminar haciendo una media de tiempos y dictaminar que afición es la más rápida de la ciudad. Los equipos, Vikingos e Indios eran ataviados con camisetas moradas y rojas respectivamente para identificarse y llenar la capital de estos dos colores.

En mi caso la indumentaria escogida fué la de este último año, la naranja de los #MAPOMAmbassador y mi bando el Vikingo, el mismo que el de mis compañeros de viaje, Marta, David y Jesús, que iniciábamos una nueva cruzada en esta carrera buscando el MMP de Marta en esta distancia aprovechando el trazado tan favorable.

Marta concentrada en su MMP :P
  
---La Carrera---

KM 1-2: Tras escuchar los himnos de ambos equipos nos disponiamos a tomar la salida en la calle de Padre Damián, hacia Alberto Alcócer, un primer kilómetro en ligera cuesta arriba ideal para ir dejando abrir la carrera, tomarle el pulso y palpar las primeras sensaciones. El inicio se torna lento, muy lento, superando el primer mil en 5:54, pero es difícil superar corredores en los compases del inicio, mucha gente y pocos espacios, aprovechamos para regular pulso y respiración, cuando encaremos la Castellana la carrera cambiará, y así sucede... El cambio es como de la noche al día, el giro a la izquierda de A. Alcocer a la Castellana nos abre toda la anchura del paseo, la carrera se estira y Marta comienza a atacar desde el primer metro, superamos el kilómetro 2 en 4:58.

Km 3-4: Continuamos la eterna bajada por la Castellana, tenemos mucho margen de mejora hasta llegar a Neptuno así que seguimos apretando y haciendo bote de segundos pasando el kilómetro 3 en 5:04 y el kilómetro 4 en 5:12. Todo lo que hubiéramos podido demorar en la salida se ha recuperado con creces en los tres kilómetros siguientes, vamos cómodos y animando al resto de participantes de nuestro alrededor.

Km 5-6: Pasada la Biblioteca Nacional completamos el kilómetro 5 en 5:13 y llegamos a la Cibeles al ritmo del himno madridista. En la entrada al Paseo del Prado aviso de que el giro a la derecha en Neptuno va a cambiar nuestros ritmos necesariamente porque comienza la subida por la Carrera de San Gerónimo y el Congreso de los Diputados, una subida de unos 300 metros que ponen las patas a prueba. El kilómetro 6 cae en 5:16 gracias a la inercia de la Castellana y en el 7 comenzamos a trabajar.

Km 7-8: Tras la subida en la Carrera de San Gerónimo y el llaneo y bajada por la Plaza de Canalejas y la Puerta del Sol coronamos el 7 en 5:53 y casi sin darnos más tiempo a nada comienza de nuevo la recuperación bajando la calle Mayor hacia Bailén, con especial atención a las rejillas del suelo en el giro a la izquierda hacia esta calle dado que el pavimento se encuentra mojado por la lluvia de la noche anterior y los resbalones representan un peligro latente.
Superado este giro realizamos una breve parada para asegurar los cordones de las zapatillas y continuamos por la sinuosa Gran Vía de San Francisco coronando el 8 en 5:35.

Km 9-Meta: El Paseo de Pontones sorprende a Marta con una potente bajada y ella nos sorprende a todos con un hachazo que me hace sentir que se me bajan los calcetines... a pesar de que hago la observación aprieta más y llegamos al  9 en 5:02. El último kilómetro protagonizado por la agónica cuesta de Alejandro Dumas no asusta a nuestra amiga y culmina el último kilómetro por debajo de los 5 minutos (4:59), nos ofrece su mano, últimos metros encadenados en un cúmulo de sensaciones, sobre todo satisfacción y alegría... la magia de este deporte. Cruzamos la meta con un crono de 53:31 y volvemos a culminar una MMP, la tercera del año en un 10K.

La alegría evidente del grupo con el sentimiento del deber cumplido.
Misión cumplida de nuevo y merecida celebracion minutos después, eso sí, si eres cafetero olvídate de tomar café en esta zona a las 10:30 XD.
Por cierto, este año el gato al agua se lo llevaron los Vikingos.

Celebración final con amigos.
Una auténtica delicia de mañana compartida con personas muy especiales y coronándola con el objetivo alcanzado con nota muy alta.

Felicidades Marta!!!