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jueves, 15 de noviembre de 2018

Visita a la Clínica de medicina deportiva Healthing de Reebok Sport Club.

El pasado 30 de octubre tuve la oportunidad de visitar las instalaciones de una de las clínicas de medicina deportiva más prestigiosas de Madrid. la clínica Healthing, de Reebok Sport Club.



Desde 2014 acostumbro a ir cada dos años a hacerme un reconocimiento médico más exhaustivo en la Clínica Ruber, en esta clínica, un cardiólogo me hacía las pruebas básicas para saber si mi corazón estaba sano y podía continuar con mi vida deportiva tal y como la concibo desde hace 13 años pero en esta ocasión he querido dar un salto de calidad en el reconocimiento médico y conocer mis límites, y sólo con una prueba médico deportiva podemos llegar a saber estos valores.

---La Visita---

Una vez llegado a la clínica, ubicada en la 4ª planta del Centro Comercial ABC Serrano (calle Serrano 61, Madrid) me presenté en la recepción donde me daban la bienvenida y me indicaban la ubicación de los vestuarios donde poder cambiarme y ponerme ropa deportiva adecuada para la realización de la prueba.

Al poco se presentaba la Dra. Núñez, quién me acompañaba en persona a la consulta y a la que presentaba un completo cuestionario de salud que días antes me enviaron para su cumplimentación y que la doctora repasaba conmigo aclarando puntos y realizando la ficha correspondiente para la ejecución de mi historial clínico.

También adjunté al cuestionario, y esto es un detalle que facilita mucho el trabajo de los profesionales del centro, un reconocimiento médico que meses antes me realizó mi empresa, con una analítica de sangre que la doctora examinó con atención. Mi analítica tenía un tiempo pero recomiendo llevar una analítica completa, lo más detallada posible para hacer más profundo el estudio.

---Las Pruebas---

Después de repasar la documentación presentada comenzaban las pruebas, me descalzaba, me quitaba la camiseta y la enfermera me pesaba y me medía, después me tomaban las medidas de grasa corporal de diferentes puntos (tripa, costado, piernas, brazos...) y posteriormente me indicaron que me tumbara en una camilla donde la doctora procedió a auscultarme y la enfermera me tomó la tensión y me realizó un electro en reposo, para ello me colocó ciertas pegatinas en el pecho donde conectar después la máquina que realizara el electrocardiograma (si eres de pelo en pecho como es el caso se rasuran las zonas donde se adhieren los contactos).



Una vez finalizadas las pruebas en la camilla me incorporo y me pongo las zapatillas, la enfermera me pone una malla que permita realizar el ejercicio sin riesgo a que se puedan despegar los contactos adheridos a mi cuerpo así como una máscara con la cual podrán hacer las mediciones de consumo de oxígeno.
La propia enfermera me indica que al principio puede parecer un poco agobiante mientras prueba la estanqueidad de la máscara en mi rostro, pero igualmente me indica que es la primera sensación porque después se respira con bastante facilidad con ella puesta.
También me pone en el brazo izquierdo un tensiómetro automático que hará las medidas oportunas cada cierto momento del ejercicio y así saber las variaciones de mi tensión arterial en momentos puntuales de esfuerzo.

la doctora me explica en que consistirá el ejercicio. La cinta no sube del 1.0 de elevación y a cada minuto aumenta la velocidad. La manera de comunicarnos durante el ejercicio, y dado que la máscara sí que impide hablar correctamente una vez conectado el tubo que suministra el oxígeno, es pulgar arriba para indicar que vamos bien, mano temblona para indicar que vamos reguleras y pulgar abajo cuando no vamos.

Una vez dadas las explicaciones de manera muy clara y preguntando si quedan dudas la máquina se pone en funcionamiento, comenzamos caminando rápido para ir acelerando progresivamente.

Aunque bien es cierto que en cinta nunca me he sentido cómodo las tres veces que me he subido, aquí me suelto de manos y comienzo con bastante facilidad a trotar y a respirar de manera normal, dejándome llevar por el ritmo de la máquina y las indicaciones de la doctora que me dice que no me adelante mucho y corra en la parte media de la cinta.





Durante la prueba la enfermera fotografía y graba de lateral y por detrás mis zancadas para sacar una primera valoración de mi mecánica de carrera y así posteriormente la doctora hacer una primera valoración de la misma.


A medida que el ejercicio aumentaba en dificultad la doctora Núñez avisaba segundos antes del cambio de ritmo y preguntaba en todo momento de manera alta y clara como me encontraba y yo respondía con nuestro lenguaje de signos pactado.

Llegado un punto y al acumularse el desgaste le indico a la doctora que voy acusando el trabajo, y aún quedando un poco en el depósito exprimimos un último nivel y se dió por finalizado el ejercicio, La cinta comienza a descender paulatinamente de ritmo hasta que comienzo a caminar de nuevo, el tensiómetro continua tomando medidas hasta la parada final de la cinta. También se miden todos los valores cardiacos, de oxígeno y de presión arterial durante el proceso de recuperación.

La enfermera haciendo una de las últimas mediciones.

Una vez fuera de la cinta me seco y me pongo la camiseta para sentarme con la doctora a escuchar su primera valoración sobre lo visto. Todo normal, no se observan anomalías cardiacas y me hace las observaciones oportunas sobre lo visto en la mecánica de carrera y los umbrales, quedando en enviarme el informe completo a mi correo electrónico en PDF protegido a los pocos días. El informe tardó 3 días en llegar.


Después sólo quedaba darle las gracias por su exquisito trato y por darme la tranquilidad necesaria para seguir practicando este deporte.

Con la Dra. Núñez.
Si quieres saber más sobre Healthing visita este ENLACE o llama al teléfono 914 262 924 donde te darán todos los datos que precises y la información necesaria sobre todos sus servicios.