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sábado, 16 de febrero de 2013

Mapoma 2013. Semana 8/18. Sesiones 2 y 3.

El pasado jueves salía a la pista de Suanzes a hacer un 15 x 200 que me prometía muy feliz pero que terminó haciéndose francamente duro.
Noto que las patas pueden ir dando poco a poco más, pero es esa misma sensación la que me hace en algunas ocasiones subir un escaloncito más en el umbral del sufrimiento y en esta sesión subí uno de esos escalones.

La serie más lenta, la primera, ya salía en 49'', a partir de ahí tocaba ir mejorando registros, a 48'', 47'', varias de ellas a 46'' y en las tres últimas series la traca final, donde tocaba darlo todo y donde conseguía parar el crono en la última en 44''. Para mí un logro, a medida que el trabajo se iba acumulando en las patas veía difícil mejorar el crono en las últimas repeticiones, pero salieron bien, me exprimí y funcionó y pude degustar uno de esos momentos mágicos que da un Maratón cuando ves que el trabajo semanal va dando sus frutos y las cosas van saliendo. Son estos momentos los que eclipsan totalmente los día menos gratos y que al mismo tiempo les da más sentido. Uno de esos días que te sientes fuerte. Acumulados 11 kilómetros.

Ayer tirada larga, la zona de Ifema, la Peineta, San Blas, Las Rosas, Largo Caballero y García Noblejas fueron testigos de un rodaje a ritmo objetivo, en total 18,7 kilómetros en 1:40. Las patas bastante tiesas de las series del día anterior, de por sí, tocó tomar un gel llevando una hora para no dejar decaer las fuerzas. No me gusta entrenar el día después de unas series, y menos hacer una tirada larga, pero las necesidades de la agenda a veces nos llevan a estos excesos, de todas formas, exceso atlético que no mata, te hace más fuerte.