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miércoles, 11 de septiembre de 2013

El sueño olímpico se tornó en pesadilla.

A la tercera no fué la vencida. De hecho, la sensación que ha quedado después de la eliminación de nuestra candidatura Olímpica a las primeras de cambio es que seguramente esto no cuajará ni a la cuarta ni a la quinta, y ni mucho menos para el 2024.

Conclusiones se sacan muchas, todas negativas, aplastantemente malas...

1) El mencionadísimo "Relaxing cup of Café con leche in the Plaza Mayor" ha dado desgraciadamente la vuelta al Mundo, no solamente para escarnio de nuestra edil sino para la imagen ya patética (sin necesidad de tomarse un café) de la clase política española.

2) Ese más que nombrado 80% de infraestructuras hechas se nos ha vuelto en contra, se nos ha hecho viejo en las manos.

3) El dopaje está matando no sólo ya la proyección del deporte nacional a medio plazo, sino a largo. La Operación Puerto ha salido en la preguntita del COI, eso huele a mierda que tira para atrás, tanto huele que ha llegado a Buenos Aires. La limpieza debe ser profunda en las entrañas de nuestro deporte, empezando por todos los mandatarios corruptos que no hacen más que chupar del bote y señalar de sus miserias propias al vecino.

4) Por qué tanta insistencia en que den la cara los políticos para defender algo que en muchos casos desconocen? Os habéis fijado en la cara de "alegría" de Ana Botella mientras el COI nos fusilaba con la pregunta sobre el dopaje en España? Que me perdonen por ahí si me equivoco, pero esta señora era la viva imagen de la ignorancia en lo relativo a una Olimpiada, al significado de un evento de estas dimensiones por y para nuestro país y nuestros deportistas. Vergonzoso.

Y 5) Sobre todo para no extenderme más en un post escrito desde la impotencia y el inconformismo. ¿Por qué no hacen las exposiciones los propios deportistas? No sólo ya porque su nivel de inglés es mucho mejor en muchísimos casos que el de numerosísimos políticos (decir que el español es idioma autorizado por el COI) sino también porque es su perspectiva la que vale, los que, desde su situación pueden dar al COI una visión REAL de la situación partiendo desde su conocimiento desde la misma base.


Desde luego el COI le ha dado a la clase política de este país un severo zapatillazo en la cara por querer pintar de puertas hacia fuera las cosas de un color muy distinto a la realidad, pero con esta lección pagamos justos por pecadores, y el deporte español se va a resentir de tan tremendo varapalo. Solo queda seguir trabajando "de puertas hacia dentro" con mucha responsabilidad, sentido del sacrificio e ilusión, de estas tres últimas a los deportistas españoles de verdad nos sobran.