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domingo, 17 de abril de 2011

A cinco horas de Mapoma...

A dos horas de finalizar mi turno de trabajo y cinco de asaltar el que será mi quinto Maratón y cuarto Mapoma consecutivo no puedo mas que darle vueltas a lo que puede ser o será la carrera de hoy.

El último Maratón en Castellón lo hacía poco mas de un mes despues de salir de mi lesión en el tobillo, un esguince de tercer grado que partió por la mitad mi preparación para esta carrera pero que finalmente no impidió que tomara la salida en tierras castellonenses. El resultado no fué malo, para empezar lo finalicé, objetivo principal para todo atleta popular que se precie, el crono fué mejor que el Mapoma de meses atrás pero sabía que si la lesión no me hubiera cortado la preparación podría haber reventado el crono.

Y ahora, cuatro meses después me veo a pocas horas de tomar la salida de otro Maratón, sin dormir, sin una preparación específica para el mismo, bien es cierto que he preparado en estos meses cinco Medias que me han servido a la postre de tiradas largas, cargadísimo de ilusión, y de curiosidad, porque esto parece un experimento.

Como alguien me decía por ahí cuando le digo que voy a disfrutar de esta carrera, un Maratón se disfruta y sufre en la misma medida, es normal, es una dura prueba para el cuerpo, y tiene toda la razón, aunque es inevitable sacar cábalas y conjeturas así que las mías son las siguientes:

- Disfrutar del deporte que me gusta en mi ciudad, me la cortan para que corra hasta que me harte, así que aprovecharé.
- Procuraré ir bien acompañado, compañeros blogueros con semejantes ritmos a los míos compiten hoy tambien, son las mejores referencias que me puedo agenciar.
- No sufrir mas de la cuenta, si algo he sacado en claro de los otros cuatro Maratones es de lo que se puede llegar a sufrir, por la naturaleza de la propia carrera y por las limitaciones físicas, soy consciente de éstas y en cuanto el cuerpo me de el primer aviso será suficiente para terminar la prueba, de ahí mi metrobus en el bolsillo.
- Si todo fuera bien mi ritmo iría entre los 5:40 a 5:50/km. De encontrarme cómodo no descartaría un demarraje en los últimos kilómetros aunque esta sería ya una imagen épica dadas las circunstancias.

En resumidas cuentas, si acabo antes de tiempo no me rasgo las vestiduras, mis circunstancias este año son distintas a otros y la vasija no da para mas.
Si lo acabo volveré a ser por quinta vez en los últimos cuatro años uno de los seres mas felices de la tierra.
Si encima bajara de las cuatro horas...la leche.

Lo que es seguro que va a pasar es que lo vamos a pasar bomba y que en menos de cuatro horas me reencontraré con un buen montón de amigos.