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martes, 20 de diciembre de 2011

Un gran rodaje.

Ayer al llegar de trabajar, tras doce horas de jornada y un madrugón a las cinco de la mañana poco apetecía más que aplastarse en el sofá del salón y dormitar, pero lo que pasó finalmente distó "ligeramente" de todo esto.

Tras media horita de siesta a las ocho de la tarde y con cuatro graditos salía de casa al trote en dirección al no fácil circuito que tengo desde casa hasta IFEMA y vuelta.

El calor rapidamente invadía mi cuerpo y las ganas de abandonar el trote y empezar a galopar surgían solas, parece mentira que hace escasos veinte minutos estuviera tirado en el sillón reclinable dormitando y que ahora estuviera por la calle en mallas con unas temperaturas claramente invernales y de noche, machacando zapas. Era evidente, me está atrapando el espíritu maratoniano, vuelve a llamar a mis puertas, me fija un nuevo objetivo y no me deja vaguear, me mete chispa en las piernas, me hace devorar kilómetros, la preparación oficial la quiero empezar en enero pero mi reloj biológico se ha adelantado, me está diciendo a voces que tengo que empezar a acumular en serio sesiones, kilómetros, elíptica, abdominales, gomas...

La vuelta de este circuito es dura, Av. Consejo de Europa, Av. de los Andes, Luca de Tena, calle Alcalá... todo picando hacia arriba, y hoy ni me he enterado, a un ritmo de 5:10/km he marcado 10,3 kilómetros que me han sabido a gloria.

Hoy he llegado a una conclusión, me gusta el Maratón más que el sofá.

Me lo tendré que hacer mirar.