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sábado, 24 de marzo de 2012

Un contratiempo.

Llevaba unos meses con una molestia en la rodilla izquierda que, cuando se ponía demasiado guerrera, atacaba con Ibuprofeno y hielo.
Tras muchas batallitas con ella sin terminar de acabar con las molestias que ya en algunos casos era dolor decidí acudir al traumatólogo cruzando los dedos para ver que me contaba.

Los síntomas, dolor al subir y bajar escaleras, al pisar el embrague del coche, muy de vez en cuando caminando la rodilla falla... curiosamente corriendo apenas molesta en alguna bajada aunque no es más que eso, una molestia, el dolor aparece con la rodilla en reposo al finalizar la actividad física y sólo cede realmente al estar unos días parado, cosa que últimamente no hago mucho como casi ningún Mapomero.

El diagnóstico a bote pronto tras una inspección táctil y visual es una tendinitis de primer grado del tendón rotuliano, si bien este próximo martes tengo una resonancia y el viernes una radiografía para certificar un diagnóstico definitivo.

En principio el médico me dice que siga haciendo lo que me gusta porque sabe que después de unos meses corriendo con molestias de momento no me va a poder poner puertas al campo, eso sí, de aquí a unos diez días que tengamos los resultados oficiales hablaremos del gobierno.

¿Que cómo me siento? Curiosamente tranquilo, admito que este tipo de lesiones, fruto de sobrecargas por el cúmulo de trabajo pueden aparecer aunque se podía haber esperado un pelín y dejarme disfrutar del 22-A. En principio sigo con el plan previsto, más ahora que en breve empiezo a bajar volumen, pero si el médico me dice de parar, lo haré sin dudarlo.