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martes, 13 de marzo de 2012

Una conversación con mi ciudad.



Hace un par de noches, en plena jornada laboral, tenía estas vistas de Madrid ante mí, soledad, ni un sólo coche, quizá la furgoneta del reparto de prensa, poca cosa más.
Esta visión inédita de mi ciudad me daba margen para mantener con ella una conversación íntima. Ahora que estamos solos era el momento de preguntarle tantas cosas… tantas dudas…



Yo: Querida ciudad, yo que tanto te pateo junto a tantos otros runners, incluso runners que no te patean diariamente porque lo hacen en sus respectivas ciudades de procedencia, te vamos a invadir dentro de poco más de un mes. Vamos a romper esta paz de la que ahora haces gala.



Madrid: Pero… ¿Qué tenéis previsto? ¿una manifestación? ¿provocar un atasco? ¿reivindicar algún derecho perdido?

Yo: Pues… No a todo y en parte sí. La previsión del acontecimiento es simplemente un encuentro internacional de runners de todos los rincones del planeta que nos vamos a manifestar pacíficamente por tus calles. Involuntariamente a nuestra voluntad provocaremos algún que otro quebradero de cabeza a los conductores que, muchos de ellos, a pesar de los anuncios previos a esta reunión atlética, serán ajenos y pretenderán invadir un acto tan sagrado y noble como este, es por este contraste por el que nos reivindicaremos como runners y por una vez, aunque sea anual, te tomaremos totalmente durante toda la mañana del 22 de Abril.



Madrid: Ah, pero, para un acto tan noble imagino que vendreis runners de todos los niveles cargados con la misma ilusión ¿no es así?

Yo: Por supuesto, es por esto mismo por lo que hemos pensado en hacer dos actos en uno y preparar una carrera paralela a la Gran Invasión, de diez kilómetros, para que los amigos, familiares o simplemente conocidos de los Grandes Invasores disfruten también de tus calles y del ambiente que se va a generar.

Madrid: Pues que quereis que os diga, sed todos bienvenidos, me parece perfecto que invadais mis arterias con vuestras zapatillas, con vuestro esfuerzo, trabajo e ilusión. Que me mojeis, con el agua del avituallamiento, con vuestro sudor, vuestras lágrimas de sufrimiento y alegría, todo ello materia no contaminate de la cual estoy harta todos los días con esos coches que ese día tendrán que esperar a que paséis ante ellos, triunfantes y orgullosos de ser lo que sois, ATLETAS POPULARES, sed todos bienvenidos, mi alma entera será toda vuestra, no sólo el día 22, también los días previos.
Gracias por ser como sois.



Yo: Gracias a ti por permitirnos disfrutar de tus rincones, engúllenos y haznos navegar por tus entrañas, condúcenos a la gloria.

EL 22 DE ABRIL NOS VEMOS TODOS.