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viernes, 22 de marzo de 2013

Lo confieso, alguna lagrimilla se escapa viendo esto.

¿Hasta dónde podemos llegar realmente?
¿Cuál es nuestro límite?
¿Realmente estamos tan mal a partir de ese temido kilómetro 30 de un Maratón?

He visto este vídeo y se me ha puesto la carne de gallina.