Seguidores

martes, 1 de marzo de 2016

Medio Maratón de Latina 2016 - La Crónica

Vuelta a esta carrera por cuarta vez, me gustan las medias, una distancia que, para mi gusto, da para desarrollar una estrategia, aparte de que es una distancia imprescindible a realizar si quieres cogerle el pulso al Maratón, y con este objetivo Naiara y yo tomábamos la línea de salida a las 9:00 de la mañana de un frío domingo, para avisar a Filípides que hay una corredora que se ha citado con él el próximo mes de Abril.



En mi opinión, si vamos a hacer el Maratón juntos, es imprescindible compartir alguna tirada larga, conocernos en carrera, con acumulación de kilómetros, gestos, palabras, momentos, hacer equipo en definitiva, nos llevará victoriosos a la Meta del Maratón.

Y nada mejor que, para mi gusto, la "mini-Mapoma", esta Media, que por su sinuoso perfil me recuerda a trazos a mi querido Rock and Roll, con un perfil llevadero en la primera parte y unos kilómetros finales dignos de una película de suspense. Un buen control para cerrar el primer tercio de la preparación.

Pues eso, que a las 9:00, casi sin darnos cuenta, estábamos pateando Aluche, en un discurrir de kilómetros que pasaban sin querer.


Llegábamos al kilómetro 5 en bajada, primer avituallamiento, con unos ritmos medios más rápidos que el objetivo maratoniano, mi compañera, recién salida de una gripe iba cómoda, sin permitirse alegrías, ya tenemos experiencia en esta distancia, hace 8 meses en Pamplona, aquí, el clima es otro, pero el perfil también y el objetivo, la gran cita, está más cerca. Ya no nos va a sorprender a estas alturas ningún momento de euforia física, esos se reservan para cuando se nos exija más esfuerzo, ahora se trata de disfrutar del inicio de la carrera.

Por el kilómetro 8 tenemos la primera rampa exigente, de entrada en la Casa de Campo, aviso a Naiara, tiene el perfil estudiado, zancada corta y braceo intenso, en lo alto de esa cuesta tenemos el descenso al Batán y un merecido descanso a las piernas, soltamos brazos y disfrutamos del entorno del Parque de Atracciones y del avituallamiento del kilómetro 10 donde recogemos el agua en una "épica" cámara lenta que se queda para la retina de la voluntaria y de Naiara XD.

Pasado el avituallamiento del kilómetro 15 llegábamos a una horquilla de sube y baja, ante sala de la Cuesta Aisa. Marcamos las curvas, por dentro, como buenos pilotos, zancada corta, braceo intenso, mi compañera trabaja, constante, mirada fija, espalda recta, llevamos adelantando corredores desde el kilómetro 8, desde esa rampa previa a la Casa de Campo, y nadie nos adelanta, esa zancada, segura, firme y trabajada está cumpliendo su función. 

Hemos salido de la Casa de Campo, kilómetro 17 largo, nos tomamos un respiro pasando por debajo de la N-V y nos dirigimos a la calle Valmojado, la última pero más larga cuesta, desde el kilómetro 18,5 hasta pasado el 20, de nuevo hay que ponerse a trabajar. Ya no hay más avituallamientos pero guardo agua , por si hace falta, aunque no es necesario, Naiara sube, vuela, el público la anima por su nombre, les tiene encandilados, su rictus cambia cuando descubre un cartel para ella, fabricado por unas manitas, un gesto maravilloso que la impulsa a subir los últimos metros que desembocan en la entrada al polideportivo donde atraviesa triunfal la meta con su eterna sonrisa en el rostro.


La foto lo dice todo, felicidad en estado puro, el trabajo bien hecho y los representantes de la familia runner que participábamos en la carrera radiantes, como debe de ser.

Primer control serio superado con nota. Queda mucho por recorrer, pero lo realizado hasta ahora deja un magnífico poso, aunque con Filípides no valen las confianzas, seguiremos trabajando más duro si cabe para presentarle nuestras credenciales, eso sí, con todos los respetos.