Seguidores

martes, 3 de enero de 2012

San Silvestre Vallecana 2011- La Crónica.

Una vez más despedimos el año corriendo esta masificada carrera y ya van nada menos que seis ediciones consecutivas despidiéndolo de la misma forma, eso sí, cada vez corriendo menos y festejando más.



Sobre las cinco de la tarde hacíamos acto de presencia en los aledaños del coliseo blanco mi compañero de fatigas Jose, su cuñado Jose, otro de los fijos en esta cita, y un servidor. Cercano al acceso de las pulseras acreditadas saludaba a Halfon, concentrado ya en su reto para esta prueba y sin mayor demora accediamos al primer control de accesos para calentar un poco antes de comenzar.

Ya en el cajón de menos de 50´podía saludar a un par de compañeros de trabajo y presenciábamos una pequeña avalancha que se producía muy cerca nuestro, los dos chavales que hacían el control de pulseras no daban a basto ante el mogollón de gente que se empezaba a aglomerar en su posición y a alguien se le ocurre la feliz idea de abrir un hueco entre las vallas sin autorización provocando que una multitud descontrolada accediera con o sin pulsera al cajón en el que nos encontrábamos, algo peligroso pero irremediable, a más participación mayor número de borregos que, mezclado entre los respetuosos runners de siempre causan estragos.
Lamentablemente la culpa de esto sólo la tiene la organización por masificar de forma indiscriminada esta fiesta del atletismo.
El único freno posible a esta forma de hacer caja a costa del atleta popular será como en casi todo este tipo de eventos multitudinarios, cuando pase algo serio y nos tengamos que lamentar de algo, mientras tanto el número de participantes seguirá creciendo sustancialmente año tras año.

La carrera comenzaba entre música y jolgorio tres minutos después de lo previsto y Jose y yo iniciábamos nuestra andadura, buen ritmo, el primer kilómetro como siempre el más lento, a 6 min./km para después en la bajada de Serrano ir comiendo segundos al crono.

Al llegar a la Puerta de Alcalá me despedía de Jose para iniciar una nueva carrera, ahora con Isa que en el kilómetro 4 me esperaba para ir ya juntos a Vallekas. La emoción al entrar en el pelotón la invadía, hacía mucho que no participaba en una carrera por su maltrecha rodilla y ha trabajado duro para disputar estos seis kilómetros de Sansil, tocaba disfrutarlos.


La subida a la Albufera, como siempre, sufrida, acompañada del ánimo del público de Vallekas y de la familia de Jose que poco antes ya le había visto pasar. Al girar a la derecha por Sierra del Cadi sólo quedaba kilómetro y medio de disfrute, el último kilómetro del año.

Tras pasar la última línea de meta de 2011 nos encontrábamos con los dos Joses y familia, un lujo siempre compartir con ellos esos momentos post-carrera.


Ahora sólo queda pedir a este joven año que nos de salud y tiempo para poder disfrutar de los kilómetros que no hemos podido recorrer en 2011 para llegar con garantías a los compromisos que se nos vienen.