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lunes, 28 de marzo de 2011

Medio Maraton de Segovia 2011-Crónica

Gran domingo de carrera, buen ambiente, la mejor compañía y una carrera de las que no se olvidan, el año pasado me gustó, este me ha gustado aún mas.

La jornada comenzó con un madrugón agravado por el cambio de hora, sarna con gusto no pica, me decía, pero lo cierto es que las pobres víctimas acompañantes que se venían conmigo, Isa, David y mi hermana Silvia no tenían la culpa de que yo esté como estoy de la cabeza, mas tarde, después de la carrera, comprendí a que se debía el tremendo esfuerzo matutino de apearse de la cama a las seis y media de la mañana.

A las nueve ya estábamos recogiendo la bolsa del corredor. Impecable, como la del año pasado, muchos diez miles en Madrid deberían tomar nota, camiseta, buff, chubasquero, un chocolate caliente en un local cercano... En fin, una bolsa que, por los 18 euros de la inscripción parece que no es tan complicada de confeccionar, una bolsa en la que da la impresión que se invierte no ya una buena parte de lo que se paga por correr sino cariño por parte de quién la confecciona. La entrega rápida, efectiva, sin contratiempos, un diez.

Poco antes de la salida ofreciamos un minuto de silencio por las víctimas del tsunami de Japón, en ese momento el cielo tambien lloraba y se presagiaba una carrera con neumáticos de agua. Tras un respetuoso homenaje, el cañonazo de la salida nos impulsaba hacia la Ciudad Segoviana con mucha ilusión y ganas de hacerlo bien.

El inicio lo marqué lento, como en las últimas carreras a las que he asistido. Me situé detrás de la BRIPAC escuchando los primeros cánticos que entonaban pero viendo que no se separaban del globo de las dos horas y que llegados al kilómetro 3 y superado el primer repecho seguiamos de la misma guisa opté por seguir en solitario, es un placer disfrutar un rato con esta buena gente.

En el kilómetro 5 encontraba el que fué para mi el único punto negro de la organización de la carrera, el punto de avituallamiento se encontraba en el margen derecho, solamente, y, al no ser demasiado extenso me quedé sin beber puesto que me encontraba en el lateral opuesto y no me dió tiempo a llegar con un margen mínimo de seguridad. Los avituallamientos creo que se deben ubicar siempre que sea posible en los dos lados de la calzada para evitar atropellos y con ellos, problemas.

La primera subida de consideración llegaba recién superado el kilómetro 7, de ahí hasta el 9,5 una buena pendiente comenzaba a colocar a cada uno en su sitio, mi estrategia, muy clara, poner en práctica lo entrenado en cuestas estas tres últimas semanas, tirar bien de las piernas pero intentando no subir de las 170 PPM, modular el esfuerzo y observar la recuperación en el llaneo a partir del kilómetro 10. En estos pensamientos me encontraba cuando en el margen izquierdo de la carretera me encontraba con Lolo Chus quien con un potente ¡¡Vamos Korrecaminos!! me espoleaba a encarar el último kilómetro de esta subida, gracias Lolo, espero que te recuperes muy pronto.

Poco después de pasar el kilómetro 9 Davi, Isa y Silvia me montaban una ovación de las buenas para ir recuperando fuerzas de cara a la segunda gran escalada de la carrera.

La segunda subida allá por el kilómetro 11,5 hasta bien pasado el 14 muy controlada, como la primera, sin subir mucho de vueltas para poder darle alegría a partir del kilómetro 18 que es mas favorable.

Los dos kilómetros finales, al igual que los transcurridos entre el 8 y el 10 por las calles principales de Segovia fueron simplemente espectaculares, todo Segovia en la calle, animando con palmas, sus gargantas y con cualquier utensilio a su alcance para envolver al corredor en el encanto de esta preciosa ciudad, una delicia de afición y de carrera, otro diez.

El crono lo paré en 1:47:38, tiempo similar a la Universitaria, muy contento, esta Media es mucho mas dura y si no llega a ser por la relajación del inicio se habría reducido sensiblemente el tiempo pero es un domingo de auténtica fiesta.

La post carrera, de espectáculo, nos fuimos a 10 kilómetros de Segovia (Torrecaballeros) allí pudimos disfrutar del menú del corredor, que este y otros 39 restaurantes segovianos ponían a disposición del atleta popular y sus acompañantes.

A las fotos me remito:





En definitiva... para el año que viene, si todo va bien, no hay dos sin tres.