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jueves, 31 de marzo de 2011

Donde dije digo...


Una vez mas he podido comprobar en mis carnes el poder del invento este de los blogs y, por supuesto, el buen ambiente reinante entre los corredores populares.

En la anterior entrada pensaba en voz alta sobre la escasez a corto plazo de objetivos en cuanto a carreras se refiere, pues bien, los comentarios y llamadas recibidos han sido suficientes como para pensar las cosas.

Llevaba inscrito a Mapoma desde el pasado año, la intención original era, si acaso, realizar la segunda mitad acompañando a algún valiente, el plan se me fué derrumbando cuando vi la planificación del trabajo para el mes de Abril (catapum) el fin de semana del Maraton, turno de noche.
Se me hacía duro salir de currar y meterme dos horas en la cama para despues levantarme e ir al kilómetro 21 para quedar con algún compañero de fatigas, si, es cierto que he ido sin dormir, por ejemplo, a la Media de Fuencarral, pero ha sido eso, directamente, sin dormir, y oye, los resultados no fueron malos, disfrutada a tope. La cosa es que en esta ocasión no iba a ser lo mismo y la idea de acudir a la gran cita se estaba empezando a diluir por momentos, cosa que instintivamente de alguna forma dejaba reflejado en el blog, no citando directamente Mapoma pero sí de forma encubierta, era una entrada (la anterior) agridulce, mezclando el buen sabor de boca dejado por las últimas cinco Medias y la desazón que me dejaba no acudir a Mapoma este año, parte por falta de motivación y parte por trabajo. Pero despues de publicar esa entrada pasó algo y ese algo fué la reacción de amigos que han estado siempre ahí, siguiendo mis progresos, animandome en mi lesión, comentando cada crónica, los que me han llevado a desdecirme de lo dicho y tras una conversación privada con Jan he decidido salir de currar el día D a eso de las 6 y media de la mañana y presentarme en la salida del que será mi cuarto Mapoma consecutivo y quinto Maratón en mis piernas, eso sí, a disfrutarlo como ningún otro, a ritmos muy cómodos y con un Metro Bus en el bolsillo por lo que pueda pasar. Me da menos pereza que levantarme dos horas despues de acostarme y la experiencia de compartir la salida de esta carrera con tan buena gente bien vale una mañana en vela.

Preparado voy, he acumulado kilómetros de sobra preparando las últimas cinco Medias en tres meses, motivación...ahora me sale por las orejas, pretensiones...ninguna que no sea disfrutar hasta que el cuerpo diga basta, al fin y al cabo nos lo han dado para usarlo ¿no? pues a darle yesca.