Seguidores

lunes, 31 de octubre de 2011

A veces las cosas no salen.

Ayer por la tarde telefoneaba a mi compi de troterías Jose para que me hiciera la crónica telefónica de su participación en la Carrera Divina Pastora.

Resumen de la carrera: Kilómetro seis, crono de 31 minutos, a 5:10, de seguir así su MMP queda fulminado, está en 52 minutos y pico, inesperadamente, pinchazo agudo en la planta del pie izquierdo y la carrera se va a la mierda, tres zancadas más y para casa con una sensación de "congoja" durante toda la tarde de no te menees. El fisio de la carrera le diagnostica una buena inflamación en la zona y le recomienda al menos un par de días de reposo.

La impotencia que he sentido durante ésta crónica no habrá sido ni comparable a la que habrá sentido mi querido compañero al sufrir el percance y aún siendo así, ha sido enorme. Mucho trabajo y bien hecho ha sido el realizado durante el último año para intentar dar el salto de calidad personal y atreverse a mejorar su propia marca, cosa la cual todos sabemos que no es fácil, para que de un plumazo tu sueño se disipe en el aire.

Desde este Rincón te puedo decir, compañero y amigo, que si en algo se diferencia un corredor popular del resto, es que ante la adversidad mantenemos la cabeza bien fría y en alto, que el parar ayer a tiempo sin forzar innecesariamente has dado un nuevo paso para ese MMP que está llamando insistentemente a la puerta y que sin duda hará acto físico de presencia en breve porque se está trabajando bien, con constancia, cabeza y aplomo.

Este abandono debe servir como otra experiencia más, para conocerte otro poco y para aprender que, ni mucho menos es el fin del mundo. El abatimiento comenzó y finalizó ayer mismo, ahora seguimos mirando hacia delante y sobre todo a ese calendario de diez miles que está repleto de momentos muy dulces.

UN FUERTE ABRAZO COMPAÑERO.